Kalābux

Kalābux

Traza tuberías, mezcla pintura y completa cada pedido en una fábrica steampunk.

Todos dijeron que reabrir la vieja fábrica de pintura era una locura. Mezcla los colores, cumple los pedidos, demuéstrales lo contrario.

Un tío al que perdiste la pista te dejó una fábrica de pintura, cerrada hace años y en silencio desde entonces. Véndela, dijo la familia. Desmántelala. Olvídala. Pero la máquina de latón del taller aún reluce, y piensas demostrar que cada pariente incrédulo se equivocaba.

No irás solo. La noticia de la reapertura llega al viejo Silas, el capataz de tu tío, que mantuvo estas máquinas en marcha durante décadas antes de que cerraran las puertas. Se sacude la gorra y vuelve.

Kalabux es un puzle steampunk sobre el color. Tiende tuberías de latón que lleven las tres pinturas primarias desde sus cubas, divide y une las líneas, y mezcla justo el color que necesita cada bote antes de que salga el camión. Fácil de entender, difícil de dominar: rojo, amarillo y azul es todo lo que tienes, pero bien encaminados no hay color que se te resista.

MEZCLAR CON TUBERÍAS

Toca para colocar tuberías y unir las cubas con los botes que esperan. Junta dos colores para hacer un tercero, divide una línea para servir varios pedidos a la vez y encájalo todo en la apretada retícula de la máquina. Si aciertas, la pintura fluye; si fallas, tocará fregar fugas.

SOMBRAS, TINTES Y TONOS

Investiga las cubas de negro y blanco y se abre todo el oficio. Una gota de negro oscurece un color: rojo oscuro, verde botella. Una gota de blanco lo aclara: rosa, azul cielo. Juntas dan un tono apagado. 46 colores en total, a partir de tres primarios y buen pulso.

HAZ CRECER TU NEGOCIO

Es más que un puzle: es tu fábrica. Cumple pedidos, gana dinero y reinviértelo:

UN DÍA EN LA FÁBRICA

El correo de la mañana llega lacrado, carta a carta: pedidos, avisos y de vez en cuando una mención. Consigue el visto bueno del consejo y saca una licencia, y la fábrica hará un segundo turno, con Silas al mando a las dos. Al caer la tarde todo se calma: una tetera en la estantería, salpicaduras secas que restregar y juntas que remendar. Del resto se encarga el gato de la fábrica.

UNA MANO AMIGA

¿Un pedido difícil? Pregunta al viejo Silas: su juventud quedó atrás, pero aún conoce todos los trucos y te guía paso a paso.

UNA PARA LA PARED

Lleva bien la fábrica y empezarán a llegar las menciones: certificados enmarcados por un mes sin un bote tarde, por cincuenta mezclas limpias, por el día en que logres todos los colores del oficio. El viejo Silas los cuelga él mismo.

Y ALGO POR LO QUE TRABAJAR

Este oficio tiene una cima. Lleva la fábrica lo bastante bien durante el tiempo suficiente y el municipio se fijará en ti: una inspección que no puedes fallar, un encargo del mismísimo alcalde y, si cada bote está bien, una ceremonia, un certificado de su puño y letra y un gran reloj alzado sobre tu taller para quedarse. La fábrica sigue funcionando después. El reloj solo le cuenta a todo el mundo lo que lograste.

CARACTERÍSTICAS

De una máquina en silencio a un imperio del color: los pedidos esperan. Enciende la fábrica y empieza a mezclar.

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